VENTAJAS DEL PVC SI TU SISTEMA DE CALEFACCIÓN ES DE GAS NATURAL

Como ya sabéis, el PVC es uno de los materiales más presentes en nuestra vida cotidiana, aplicado en botellas, muebles, aparatos electrónicos, medicamentos, cables, enchufes… 

Y, también, por ejemplo, en tuberías; la tubería blanca que se utiliza comúnmente en las aplicaciones de fontanería. Asequible y versátil con una gran variedad de accesorios y tamaños disponibles, el PVC es ideal para la mayoría de las aplicaciones de agua caliente y fría, tanto en hogares como en la industria. El PVC funciona bien para las necesidades de tuberías del hogar porque no se oxida ni se corroe con el tiempo. Esto significa que no será necesario reemplazarlo hasta que esté realmente dañado y empiece a gotear. También es fácil de trabajar, ya que no requiere soldadura ni metalurgia, y es una opción económica para su hogar. El PVC es resistente y duradero y no se dobla bajo presión.

 

 PVC, presente y futuro de las ventanas y puertas

Las excepcionales cualidades del PVC lo convierten no sólo en el presente, sino en el futuro de las ventanas. Gracias a su mayor aislamiento térmico y acústico, su resistencia y durabilidad, favorece el ahorro económico y energético, aporta el máximo confort y garantiza la seguridad y la tranquilidad en el hogar.

Este aislamiento térmico se debe tener en cuenta a la hora de contratar el gas natural (puede verse más información al respecto aquí). Por ejemplo, si un cliente que tiene ventanas y puertas de PVC en un domicilio en Valladolid y va a contratar el gas natural con Endesa (toda la información aquí), puede necesitar una tarifa más barata que alguien que carezca de PVC en las ventanas y puertas de su hogar.

 

PVC, reciclable y respetuoso con el medio ambiente.

Pocos productos son más fácilmente reciclables que el PVC; de hecho, el PVC puede reciclarse muchas veces sin que se degraden los materiales que lo componen, lo que permite su uso en múltiples ciclos de vida de diferentes productos. Muchos de los productos de PVC actuales son reciclados, es decir, es posible que contengan PVC que haya sido reprocesado para su uso a través de un simple proceso de reciclaje.

Hoy en día, se puede encontrar PVC reciclado en una amplia gama de usos, en productos de consumo nuevos, como utensilios de cocina y productos estériles, productos para usos médicos, piezas para diferentes partes de los automóviles y badenes en calles residenciales. Gracias a versatilidad del PVC y su alta reciclabilidad, los encargados de producir este material pueden llegar a ser uno de los pocos fabricantes que tengan procesos que puedan dar lugar a un residuo mínimo o incluso inexistente.

 

La industria del combustible y el PVC

Además de todos los usos anteriores el PVC puede mezclarse con el combustible. En 2010, una empresa de tratamiento de residuos en Europa, fue capaz de convertir 6.000 toneladas de PVC reciclado en cuatro millones de litros de combustible diesel. Esto puede ser una alternativa más económica, más respetuosa con el medio ambiente y menos problemática a la falta de combustible que se vive en este momento.

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